Yo pido que vueles esta noche por encima de valles, de ríos y colinas.Que fijes el rumbo hasta mi casa.Que abandones las cálidas planicies y subas un poco la montaña.Y que entre el ruido y el olor pestífero de los carros que circulan abajo en la avenida, me des un pequeño abrazo de viento y un aliento..
Textos capturados al paso y compartidos con una mirada cómplice.
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sábado, 23 de noviembre de 2013
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
viernes, 19 de febrero de 2010
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Oyeme.
¿Tu crees que está bien que aparezcas y desaparezcas a tu voluntad?
¿Tu crees que no se nota tu ausencia, que no generas carencias
necesidades de saberte?
Te lo digo para que te hagas más indispensable
para que te creas más.
No por mí.
Me se muerto de tí y no te importa.
Es por los demás.
Aunque sea posible que de ellos.
ni te esfumes ni te hagas invisible.
martes, 6 de octubre de 2009
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Desolación
Pasó frente a mí por la avenida.
Caminaba.
Diecisiete años
un pantalón caído
exponía la piel de su cintura
al sol de la tarde.
¿Caminaba?
Sus pies, puedo jurarlo,
acariciaban el concreto.
No se la veía.
De tan hermosa
se la sentía.
El mundo para ella era ella
lloraba
sí,
soltó un gemido, un gemido fuerte.
Su llanto me pareció una contradicción.
Uno no cree que lloren las estrellas.
*
martes, 25 de agosto de 2009
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Desolaciones
¿Me acompañarías esta noche, digo,
en mi carro por una de esas carreteras del valle
a la velocidad que dieran sus dos litros y,
sin matar a nadie, y sin contarlo,
me acompañarías
digo
a besar el camión más grande que viéramos,
solo por sentirlo, digo.
Solo por sentirlo?
*
¿Me acompañarías esta noche, digo,
en mi carro por una de esas carreteras del valle
a la velocidad que dieran sus dos litros y,
sin matar a nadie, y sin contarlo,
me acompañarías
digo
a besar el camión más grande que viéramos,
solo por sentirlo, digo.
Solo por sentirlo?
*
*
jueves, 7 de mayo de 2009
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
DESOLACIONES
¿por qué será que si decido
morir nadie me cree ?
(Mario Benedetti)
morir nadie me cree ?
(Mario Benedetti)
Una a una voy cerrando las puertas de los sueños
no alcanzados ni alcanzables.
No son muchas.
Soñé poco
—ni para eso bueno—
y como el de Asís, lo poco que soñé
lo soñé poco.
Sueños de ese texto empastado en cuero café
que leía algunas noches,
hasta llegarlo a saber completo
sin que pudiera recordarlo en absoluto luego.
El de sentarse a hablar contigo
una tarde frente al mar por el que navegó Alejandro,
una conversación en que primara el viento.
y caminar después por donde anduvo Sócrates.
El de volver a ver la luna verde en Providencia
solo,
e ir de sitio en sitio en sandalias,
con un morral al hombro
en que cupiera todo lo que hace falta,
que es en realidad bien poco,
y no tener nada más,
y no pagar facturas.
El de ver la puesta del sol
en La Alhambra,
tomado de su mano.
El de morirse joven.
sin haber sido,
y ser.
El de ser libre,
el de sentirse amado,
y amar
tal cual se respira
sin retribución, ni cambio.
(Todavía hay posibilidad de dejarse ir
mientras el sueño se apodera del cuerpo
a más de cinco mil metros de altura.
en una noche de luna nueva
en que brillen luceros en el cielo.)
Gime al cerrarse cada puerta
un gemido de alma
por cuando se deja de soñar
en tener sueños.
.
no alcanzados ni alcanzables.
No son muchas.
Soñé poco
—ni para eso bueno—
y como el de Asís, lo poco que soñé
lo soñé poco.
Sueños de ese texto empastado en cuero café
que leía algunas noches,
hasta llegarlo a saber completo
sin que pudiera recordarlo en absoluto luego.
El de sentarse a hablar contigo
una tarde frente al mar por el que navegó Alejandro,
una conversación en que primara el viento.
y caminar después por donde anduvo Sócrates.
El de volver a ver la luna verde en Providencia
solo,
e ir de sitio en sitio en sandalias,
con un morral al hombro
en que cupiera todo lo que hace falta,
que es en realidad bien poco,
y no tener nada más,
y no pagar facturas.
El de ver la puesta del sol
en La Alhambra,
tomado de su mano.
El de morirse joven.
sin haber sido,
y ser.
El de ser libre,
el de sentirse amado,
y amar
tal cual se respira
sin retribución, ni cambio.
(Todavía hay posibilidad de dejarse ir
mientras el sueño se apodera del cuerpo
a más de cinco mil metros de altura.
en una noche de luna nueva
en que brillen luceros en el cielo.)
Gime al cerrarse cada puerta
un gemido de alma
por cuando se deja de soñar
en tener sueños.
.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Memorias
Todo fluye hacia el recuerdo
y no tengo un océano para eso
ni lo quiero.
No quiero memorias
en el corazón...
besémonos ahora y no serás olvido
(aunque me olvides)
.
y no tengo un océano para eso
ni lo quiero.
No quiero memorias
en el corazón...
besémonos ahora y no serás olvido
(aunque me olvides)
.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Uno y Dos
1. Desolación
eran de judas
y parecían de amor
aquellos besos
2. Desdesolación
tomo ese beso del aire
y lo pongo aquí
sobre mis labios.
.
.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Cuando Muera
Cuando muera
no me llores con otros.
Llórame a solas
o llórame
en el regazo de quien te ame bien,
y me haya amado.
Lo que digan ser las cenizas
déjalas, sin decirlo a nadie,
al pie de un árbol de un parque,
de una avenida, o, si puedes,
de un lugar cerca al mar
desde el que pueda verse.
Cuida que el árbol no se muera
de mi, pues puedo ser abono
o ser veneno.
De resto al pasar por ahí no te detengas.
Tan solo alguna noche de las de luna llena,
por una vez al año,
o una de esas tardes en que la luna y venus
se acompañan,
imagina que estoy allí
mirando ese lucero que alguna vez
tu y yo llamamos nuestro.
Cuando dejes de amarme
haz otro tanto.
.
lunes, 6 de abril de 2009
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Por cada mensaje
que me permitió enviarle,
producto de un encantamiento,
gracias.
Por
los
que no tuvieron
fuerza,
oportunidad
o atrevimiento
(y me hacen un guiño cada mañana)
Por los que nacen cada día.
Gracias
por el aprecio.
por la complicidad.
Un abrazo desde el corazón.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
¡ah!
existir es insistir
existir es insistir
ininsistir
¿sería inexistir?
¿insisto?
¿existo?
¿desisto?
¡ah!
.
lunes, 21 de julio de 2008
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
¿Qué buscas?
Quién reponga las promesas rotas.
Quién localice las esperanzas perdidas.
Quién realice los sueños frustrados.
Quién ejecute las ideas irrealizables.
Quién resucite los amores muertos.
Al portero de las puertas cerradas.
Al almacenista de las oportunidades perdidas.
Al fiscal de las buenas costumbres.
Al que detenga la vida que se escapa.
Una máquina que abra los espacios.
El lugar a donde van los días idos.
El banco del tesoro que hay en mi.
Quién alivie las penas de las almas.
Quién me diga lo que aun no se.
Quién me haga olvidar de lo que se.
Quién describa la cara de la muerte,
si la tuvo de frente y la vivió.
o la sufrió.
Un salvavidas para navegar en tus ojos.
(Y no morir en ellos.)
La clave de los sueños imposibles.
La dirección del cielo.
Y el e-mail de dios.
Quién, en fin, me diga te quiero eternamente -y que lo sienta-
y que de una vez me abandone para siempre
(si he de debérselo como un favor.)
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Tres besos
Te debo un beso por ayer
y otro por hoy.
¿Puedo darte uno más, para que sean tres?
.
Te debo un beso por ayer
y otro por hoy.
¿Puedo darte uno más, para que sean tres?
.
viernes, 18 de julio de 2008
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
¡Uasalam!
Te quieres ocultar de mi.
Lo sé: ya me lo has dicho.
No tienes que hacerlo
solo susurrar una palabra mágica:
¡desaparece!.
No iré muy lejos
no me verás...
mas estaré ahí
por si llegaras a quererlo.
Me encuevaré
saldré solo
le aullaré a la luna
que no se entera de nada
y sigue su camino hasta que sea nueva
una vez, y otra vez.
(Pero no me liberarás,
ya estás adentro).
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
LABIOS
Entre tus labios y yo no había nada:
tan solo la distancia de un te quiero
no siempre dicho
y unos ojos cerrados.
Entre tus labios y yo no había nada:
tan solo ese poco de aliento
irrespirado
y las manos asidas suavemente.
Entre tus labios y yo no había nada:
ni madre, ni padre, ni mañana ni ayer
ni pretensiones,
ni cosas por hacer.
Tan solo, nada.
El amor estaba lleno de nada y lo era todo.
Solo ahora había
entre tus labios y yo.
Tan solo ahora.
Entre tus labios y yo no había nada:
la vida se interpuso
entre tus labios y yo.
Ahora tus labios son tuyos
y los míos míos.
Y el amor está lleno de cosas y no es nada.
*
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Naturaleza Humana
"Sin embargo, esta especie de habilidad que tiene el hombre para separarse de su entorno y para dividir y distribuir las cosas le ha llevado últimamente a un campo de resultados negativos y destructores, porque el hombre ha perdido la consciencia de lo que está haciendo y, por tanto, ha extendido el proceso de división más allá de los límites dentro de los cuales funciona correctamente. En lo esencial, el proceso de división es una manera de pensar sobre las cosas adecuada y útil principalmente para las actividades prácticas, técnicas y funcionales (por ejemplo para dividir un terreno en distintos campos, en donde deben crecer diferentes cultivos). Sin embargo, cuando este modo de pensar se amplía a la noción que el hombre tiene de sí mismo y al mundo entero en el cual vive (por ejemplo a su propio concepto del mundo), deja de considerar las divisiones resultantes como simplemente útiles o convenientes y comienza a verse y sentirse a sí mismo, y a su mundo, como formados realmente por fragmentos con existencia separada. Guiado por un concepto fragmentario de su propio mundo, el hombre intenta entonces romperse a si mismo y su mundo para que todo parezca corresponder a su modo de pensar. Así consigue una prueba aparente de que su propio concepto fragmentario del mundo es correcto, aunque, por supuesto, no advierta el hecho de que es él mismo, actuando según su manera de pensar, quien ha introducido ésta fragmentación que ahora parece tener una existencia autónoma, independiente de su voluntad y de su deseo.
Desde tiempo inmemorial, el hombre ha sido consciente de la existencia de este estado de fragmentación aparentemente autónoma, y a menudo ha proyectado mitos acerca de una primigenia "edad de oro", antes de que la escisión entre el hombre y la naturaleza y entre hombre y hombre hubiera tenido lugar; el hombre ha buscado siempre la totalidad mental, física, social, individual." (David Bohm, La Totalidad y El Orden Implicado)
Duda uno de que exista una pretendida "naturaleza humana"; lo que haya resultará de las características de cada propia visión fragmentaria. En esta esquina noroccidental de américa del sur unos tipos asumen que el universo es la muerte. Algunos tienen secuestrados a otros, sin más justificación que la de tratarlos como mercancía de intercambio, por espacios que superan los 10 años, y un día cualquiera resuelven que hay que matarlos y lo hacen. Lo informan en un comunicado a la una de la mañana, expresan "dolor" a las familias de las víctimas y proceden a secuestrar también los cadáveres. Otros usan la motosierra: son más directos. Hay quienes han preferido la quema de edificios. O volar aviones. Santander mandó matar los oficiales españoles presos de la llamada batalla de Boyacá, porque si y sin fórmula de juicio. Bolívar, bueno hay que mirar que hizo a los pastusos. ¿Gente? ¿Por qué inquietarse por la gente? ¡Hagan más que eso es fácil!. ¡Hip! Cada quien en su pequeño fragmento; para cada quien su pensamiento es la realidad -no su realidad, sino "la realidad"-. Por lo tanto todo vale. (lfg-c)
*
.
Desde tiempo inmemorial, el hombre ha sido consciente de la existencia de este estado de fragmentación aparentemente autónoma, y a menudo ha proyectado mitos acerca de una primigenia "edad de oro", antes de que la escisión entre el hombre y la naturaleza y entre hombre y hombre hubiera tenido lugar; el hombre ha buscado siempre la totalidad mental, física, social, individual." (David Bohm, La Totalidad y El Orden Implicado)
Duda uno de que exista una pretendida "naturaleza humana"; lo que haya resultará de las características de cada propia visión fragmentaria. En esta esquina noroccidental de américa del sur unos tipos asumen que el universo es la muerte. Algunos tienen secuestrados a otros, sin más justificación que la de tratarlos como mercancía de intercambio, por espacios que superan los 10 años, y un día cualquiera resuelven que hay que matarlos y lo hacen. Lo informan en un comunicado a la una de la mañana, expresan "dolor" a las familias de las víctimas y proceden a secuestrar también los cadáveres. Otros usan la motosierra: son más directos. Hay quienes han preferido la quema de edificios. O volar aviones. Santander mandó matar los oficiales españoles presos de la llamada batalla de Boyacá, porque si y sin fórmula de juicio. Bolívar, bueno hay que mirar que hizo a los pastusos. ¿Gente? ¿Por qué inquietarse por la gente? ¡Hagan más que eso es fácil!. ¡Hip! Cada quien en su pequeño fragmento; para cada quien su pensamiento es la realidad -no su realidad, sino "la realidad"-. Por lo tanto todo vale. (lfg-c)
*
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jueves, 17 de julio de 2008
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
No Persigo Amor
No persigo amor...
Se persiguen las cosas que se anhelan
y el anhelo es dolor.
No persigo amor...
solo quiero estar enamorado.
No como un sentimiento ni una enfermedad.
No como una posesión ni un derecho.
No persigo el amor...
El que es lo fue en su ahora
y el ahora es el único tiempo que es eterno.
¿Cómo, pues, perseguir lo que se tiene?
No persigo el amor
como si fuera un algo.
No quiero más cosas,
solo amor,
una caricia, una mirada
un destello de luz y un compartir de alientos.
No persigo amor...
Se persiguen las cosas que se anhelan
y el anhelo es dolor.
No persigo amor...
solo quiero estar enamorado.
No como un sentimiento ni una enfermedad.
No como una posesión ni un derecho.
No persigo el amor...
El que es lo fue en su ahora
y el ahora es el único tiempo que es eterno.
¿Cómo, pues, perseguir lo que se tiene?
No persigo el amor
como si fuera un algo.
No quiero más cosas,
solo amor,
una caricia, una mirada
un destello de luz y un compartir de alientos.
No quiero tus labios
tan solo respirar de cerca del mismo aire
sin querer por ello nada más que aire
.. y luz y aliento.
Y nada a cambio.
.
tan solo respirar de cerca del mismo aire
sin querer por ello nada más que aire
.. y luz y aliento.
Y nada a cambio.
.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Atrapo pensamientos al paso que se filtran al interior con perspectivas. Los uso, a veces, de forma vergonzante y si lo dijo alguien -y lo sé- digo quien lo dijo. ¿Qué es prestado? ¿Qué es propio? ¿No es prestado, acaso, hasta el nombre que llevamos? ¿Hay que pensarlo todo de nuevo? ¿Es válido inventar el agua tibia? No es de comprendernos mas, sino de intentar comprendernos menos para poder comprendernos mas. No es el yo yo. De ser algo solo sería el sigo mismo mismo. El SER. Nos aproximamos al principio de la causalidad: no es la tierra ni es el alfarero, sino el alfarero y la tierra las que hacen la vasija. Ser cuencos. ¿Ser?. ¡Que desperdicio! sobró la tierra, sobró el alfarero y sobró el cuenco: no había nada con qué llenarlo y no era necesario que nada estuviese allí adentro. ¿Para qué entonces?.
.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Viento
Te marchas sin irte, ahí te veo.
No me atrevo a hablarte y tú
no se si no te atrevas.
Porque ahí estás.
Y no nos atrevemos.
Si abrieras solamente la ventana
y pusieras tres puntos suspensivos
comprendería que quieres conversar
palabras y silencios.
Pues tus silencios retumban: caballería celestial a veces
a veces música. Roce de ángeles.
A veces silbido de serpiente.
Pues mis palabras: palabras son con vocación de viento.
.
No me atrevo a hablarte y tú
no se si no te atrevas.
Porque ahí estás.
Y no nos atrevemos.
Si abrieras solamente la ventana
y pusieras tres puntos suspensivos
comprendería que quieres conversar
palabras y silencios.
Pues tus silencios retumban: caballería celestial a veces
a veces música. Roce de ángeles.
A veces silbido de serpiente.
Pues mis palabras: palabras son con vocación de viento.
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Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
Siempre
Siempre hay cosas por hacer
afectos que expresar
palabras que decir.
Besos por dar
piel que se anhela.
Deseos.
No te quiero para mi.
Solo te quiero.
Siempre hay cosas por hacer
afectos que expresar
palabras que decir.
Besos por dar
piel que se anhela.
Deseos.
No te quiero para mi.
Solo te quiero.
Luis Fernando Gutiérrez-Cardona
¿Será?
¿Será que si siembro un campo de sonrisas
cosecharé montones de te quieros?
Te quieros que no fueran te amo
si no por sobre todo te deseo.
Te deseo como un baño tibio
en una madrugada fría.
Te quieros de piel, de roce al paso,
de una mirada al voltear la esquina
aunque no te vea más
y para siempre.
Te quieros que no fueran de urgencia
que fueran solo de necesidad.
.
¿Será que si siembro un campo de sonrisas
cosecharé montones de te quieros?
Te quieros que no fueran te amo
si no por sobre todo te deseo.
Te deseo como un baño tibio
en una madrugada fría.
Te quieros de piel, de roce al paso,
de una mirada al voltear la esquina
aunque no te vea más
y para siempre.
Te quieros que no fueran de urgencia
que fueran solo de necesidad.
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